24 ago 2001
La desarticulación del «comando Barcelona» fue desencadenada por temor a un atentado
El nuevo comando Barcelona de ETA cayó ayer en la capital catalana sin haber tenido la ocasión de matar. La operación fue desencadenada ante el convencimiento de los investigadores de la Guardia Civil de que los terroristas, que acababan de comprar un macetero de grandes dimensiones, iban a actuar de inmediato. Entre los objetivos de la banda se encontraba el ex-ministro socialista Narcís Serra, así como el presidente del PP en Cataluña, Alberto Fernández Díaz. Según fuentes antiterroristas, los etarras poseían información «bastante elaborada» sobre ambos políticos.
L. P. / J. M. / J. N.