Más de 300 aficionados presenciaron un encuentro que resultó movido, pero en el que la definición en ataque marcó las diferencias en los momentos decisivos del choque
Amados y odiados a partes iguales, sus orígenes se remontan a finales del siglo XIX. Y desde los céspedes alemanes iniciaron la conquista del mundo. Nadie ha quedado libre de su magia