Los mercados reaccionan a la decisión del Tesoro de EE.UU. de establecer una entidad que se hará cargo de la mala deuda de las instituciones financieras del país.
La Reserva Federal, el Banco de Japón, el Banco Central Europeo, el Banco de Canadá, Banco de Inglaterra y el Banco Nacional Suizo se unen contra la falta de liquidez.