Este anuncio se ha hecho público un día antes de que llegue a Rangún el emisario de la ONU para Birmania, Ibrahim Gambari, para una nueva misión de mediación.
La Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi, que sigue bajo arresto domiciliario, es el símbolo de la lucha contra la dictadura birmana que ha aplastado la «revolución del azafrán»