Los asaltantes amenazaron con un arma a la cuidadora del matrimonio. «Quitáronme os anillos e díxenlle: lévenos. E despois deixáronos enriba da mesa e volvinos poñer», relata una de las víctimas
La acusación particular discrepa del arraigo familiar alegado por los culpables y cree que debe pesar la gravedad del delito y la primera condena que ya ha sido decidida