Una crónica de Todos los Santos en el cementerio gijonés de Ceares, uno de los más concurridos en un día en el que miles de asturianos recordaron a sus ausentes y devolvieron la vida a los camposantos
«Ao final, unha xente tira da outra, e estás competindo contra orquestras que son case como fenómenos de masas», explica el propietario de varios locales de la zona