Hasta el momento las uniones de parejas homosexuales sólo estaban reguladas en la región en Ciudad de México, el estado brasileño de Rio Grande do Sul y en tres zonas argentinas: Buenos Aires, Villa Carlos Paz y provincia de Río Negro.
Son un bien escaso en la ciudad, tanto que si fueran animales habría que declararlas especie en vías extinción. Un ejemplo sin papeleras es Joaquín Costa