Joel Robuchon era cliente de su restaurante y un día le dijo que lo quería en su equipo. «Y cuando el chef con más estrellas del mundo te ofrece trabajo, no puedes negarte», advierte Juan Moll, jefe de sala de los más de 15 atelier que el cocinero francés tiene por el mundo, un concepto que hace 15 años fusionó con la barra española, la cocina francesa y los sushi bar o los temmpanyaki de Japón
ANA MONTES