Sarcófagos medievales en los que descansar, un castillo con puente levadizo incluido y un enclave que permite imaginar cómo era la Finca de O Frendoal, propiedad de los Condes de Canalejas, hace 50 años
Toca ponerse a remojo. Aquí las olas no te molestarán. Aguas tranquilas, cristalinas y limpias. Es la ecuación perfecta para disfrutar del mar y darse unos buenos largos. ¿A qué estás esperando? Zambúllete