La pandemia del coronavirus ha hecho vivir a los lucenses la Semana Santa confinados. A los que la viven con fervor y a los que les resulta indiferente. Para los que la Semana Santa es fe, les queda el consuelo de haber podido «participar» de las celebraciones litúrgicas oficiadas por el obispo, Alfonso Carrasco Rouco, y otros sacerdotes a través de las redes sociales. Mientras, muchas de las imágenes que cada día de la semana -desde el viernes de Dolores hasta el domingo de Resurrección- suelen recorrer las calles del casco viejo de la ciudad, descansan en la Catedral hasta el año que viene.
Alberto López