El retraso de las ayudas de la Xunta y, sobre todo, la falta de vigilantes, condiciona a los concellos, que priorizan los arenales de mayor riesgo y afluencia de bañistas
Tras más de un año de supervivencia, los locales, alguno cerrado desde el inicio de la pandemia, retoman la actividad, con buenas expectativas para la campaña estival
José Luis Pérez Cribeiro comezou vendendo percebe nunha chabola no peirao e hoxe abastece de peixe e marisco a uns tres mil particulares e restaurantes