El animal, que lleva desde el lunes en la ría, había sido liberado en Cariño tras recibir tratamiento en Vigo «Nadal», la foca que desde el lunes tiene su residencia en la ría de Laxe, dio ayer el primer susto a los vecinos de la localidad. El animal apareció a las once de la mañana con un hilo de tanza entorno al cuello y se inició una operación de rescate que culminó sobre las tres y cuarto de la tarde. Durante cuatro horas, el pueblo estuvo en vilo. Varios socorristas espontáneos, entre los que estaba el alcalde, intentaron sin éxito acercarse al animal. La preocupación de los laxenses obligó a Policía Local y Guardia Civil a acordonar la zona para que el biólogo de la Coordinadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños (CEMMA) pudiera trabajar.
CRISTINA VIU