La presencia gallega en esta edición de Arco es bastante escasa. Solo dos galerías y no más de diez artistas confirman la gran debilidad de la periferia en una feria que este año está dedicada al Futuro como concepto. El futuro parece tan radial como nuestro mapa de carreteras
El actual debate sobre los posibles usos de un equipamiento en horas bajas contrasta con el periodo de esplendor cultural que irradió en sus primeros años de actividad