En principio se preveía acabar los trabajos en marzo, pero la Xunta indica que las malas condiciones meteorológicas los han entorpecido y que concluirán en el segundo trimestre del año
Aunque se trata de una posibilidad remota, Galicia cuenta con un detallado protocolo de Protección Civil para reaccionar ante una avenida de agua. Incluso se prevé la probabilidad de roturas encadenadas en la cuenca del Miño