La final fue un partido duro, intenso y con poco fútbol, casi calcado a la final del año pasado y en el que ambos equipos tuvieron una expulsión en la primera mitad
Piloñés de Villamayor, se fue a Suiza para no hacer la 'mili', de donde vino con el título de sumiller y casado para convertirse en maestro y guía de la joie de vivre en el Oviedo del último medio siglo