La poesía pierde una voz emblemática con la muerte del ourensano José Ángel Valente
LUTO EN LAS LETRAS ESPAÑOLAS Las cenizas del escritor serán depositadas junto a las de su hijo en el cementerio de San Francisco, por cuya conservación luchó El poeta ourensano José Ángel Valente murió ayer en Ginebra, a los 71 años. Un cáncer acabó con la vida del que fue premio Príncipe de Asturias en 1998 y Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 1999, un hombre cuya desaparición ha conmocionado al mundo de las letras españolas y uno de los grandes poetas del siglo XX. Sus cenizas serán trasladadas a Ourense en fecha aún desconocida y depositadas en el panteón familiar del cementerio de San Francisco, por el que tanto luchó el poeta para convertirlo en bien de interés cultural frente a la especulación. Allí reposan los restos de su hijo, al que dedicó unos emotivos versos.
JESÚS MANUEL GARCÍA