Amenábar no se esconde. Poco dado a entrar en materia personal, su cautela no le impide alzar la voz. Así lo ha hecho con «Mientras dure la guerra», que estrenó ayer en cines: «Hacer esta película es meterme en un embolao». Y no es el primero
«¿Pero qué quiere decir europeo? Yo no puedo sentirme europeo con presidentes como Juncker o Barroso, que son personajes negativos por decir algo suave», lamenta el cineasta, ganador del premio Donostia