Un monumental atasco en Lavedra provocó retenciones en gran parte del casco urbano
La avenida del Pasaje quedará abierta al tráfico entre las seis y las ocho de la tarde, tras finalizar las obras de asfaltado «Lavedra no da más de sí». Así se despachó hace cosa de un año el Ministerio de Fomento sobre la saturación que sufre la avenida de Alfonso Molina. En A Coruña se juntaron ayer el hambre y las ganas de comer: a saber, aluvión de salidas hacia las playas y reducción de horarios en los comercios y oficinas. Así las cosas, el habitual atasco en Lavedra tuvo efecto de honda expansiva. Las retenciones llegaron al centro de la ciudad y los automovilistas tuvieron tiempo para «ligar bronce» sin tumbarse en los arenales. A mayores, la operación «asfaltado» del Pasaje dificultó el acceso de los buses urbanos al Canalejo.
V.R.D. / M. BARBA