Concellos como Fisterra están a punto de «bajar» de 5.000 vecinos, algo que mermaría los ingresos estatales y la gestión de servicios El importante descenso de población que vienen acusando diversos municipios de la Costa da Morte en los últimos años puede tener consecuencias muy negativas a corto plazo, sobre todo en los que rondan los 5.000 habitantes, pues a partir de esta cifra disminuyen los ingresos estatales, entre otros perjuicios. El caso más alarmante en la zona es el de Fisterra, que lleva años en «caída libre». En la actualidad, tiene registrados a 5.211 vecinos y con bajas pendientes de formalizar. El portavoz del PSOE, Juan Boullosa, cree que hay que tomar algún tipo de medida al respecto, algo que el alcalde, Valentín Castrege, dice ser muy complicado.
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