La Agrupación Galicia se disuelve sin una sola baja tras desarrollar en Kosovo una impecable misión de paz La base militar General Morillo, en Pontevedra, estaba sumida ayer en una intensa niebla. Pero, a eso de la una de la tarde, cuando el coronel José Gil Colón, dirigiéndose a su tropa, dijo aquéllo de que «para un militar no hay mayor satisfacción que la del deber cumplido», durante unos minutos brilló el sol. La naturaleza, con solidaridad, se unió a los honores que el Ejército rindió ayer a los ochocientos hombres y mujeres que durante cuatro meses han desarrollado en Kosovo una misión de paz «impecable», tal y como se encargó de subrayar Pedro Herguedas Carpio, general jefe de las Fuerzas de Acción Rápida del Ejército español (FAR), que presidió el acto de la disolución de la Agrupación Táctica Galicia III en Figueirido.
M. ESCAURIAZA