«Formamos especialistas porque no hay»
Luis Carlos Rey Rañó, gerente de Fundiciones Rey SA Cuando uno se fija en el catálogo de productos de Fundiciones Rey resulta inevitable pensar en un cajón de sastre. Carcasas, poleas, tapas de saneamiento o farolas en serie comparten el sudor de los obreros de la fábrica vilagarciana con la materialización de las creaciones de grandes escultores gallegos, desde pequeños bustos hasta moles de ocho toneladas. Leiro, Lombera o Chazo son algunos de los ilustres clientes de una firma que ha hecho de la diversificación una pieza clave de su supervivencia. Ser la única fundición de hierro de la provincia es un buen motivo para ello. Su especificidad acarrea, sin embargo, un gran inconveniente: la falta de especialistas, que obliga a la empresa a buscar a sus empleados, y no a la inversa.