Alberto Pérez Fontán, gerente en funciones del grupo Droguerías Salgado La historia de Droguerías Salgado podría ejemplificar la de millares de empresas familiares españolas que se mantienen en el tiempo gracias al tesón heredado de sus socios. Era 1932 cuando el ourensano Emilio Pérez Salgado decidía afincarse en Vilagarcía, villa de su mujer, y sacar adelante una pequeña tienda y un almacén para la venta de perfumes y productos de droguería al por menor y por mayor. Si bien la base del negocio sigue siendo la misma, 68 años después la segunda generación de empresarios ha consolidado la firma como uno de los referentes del sector en la provincia, con diez tiendas y una facturación anual de 1.500 millones de pesetas. Tal es así, que ya ha constituido una nueva compañía a nivel autonómico con otras tres empresas gallegas. Una expansión que ahora capitaneará la tercera generación, con Alberto Pérez a la cabeza.