Dejó de trabajar a los 49 años y se subió a un vehículo bautizado como Carlitos y la Koketa para no bajarse más. Dice que si por impedimento físico no puede conducir irá a descansar a un cámping, pero nunca más vivirá entre cuatro paredes
70 años, diez nietos y un álbum de viajes de película tiene en su contador esta aventurera coruñesa amante del árabe culto, del cine y de la historia de Europa. Maricarmen nos descubre el pueblo de Heidi escondido en los Picos de Europa, la identidad real de Popeye el marino, el paraíso sin apenas humedad de «Doctor en los Alpes» y los palacios (con gym) de Isabel de Baviera
Desde la Policía Local advirtieron «do aumento de accidentes e infraccións con este tipo de vehículo», así como precisaron que se trata «non so de maiores, senón con menores de idade implicados»