Tras mantener una conversación con un emisario de la ONU, el líder guerrillero se muestra dispuesto a negociar con las autoridades congoleñas «un alto el fuego».
Cargados con fardos y bolsas con sus escasas pertenencias, mujeres y niños escapan de la violencia que mantiene fuera de sus hogares a cerca de 1.200.000 personas en Kivu Norte.
Desde que se reanudaron las hostilidades en el este de la RDC en agosto pasado, unas 250.000 personas se han visto desplazadas de sus casas en la zona.