Un cirujano lucense y dos estomatólogos desarrollan la unidad de cirugía de cabeza y cuello en Uganda Mugisha y su madre bajaron a Kampala desde las áridas tierras del norte, cerca de Somalia. La mujer mira asustada al grupo de blancos que examinan a su hijo. No habla inglés, el idioma oficial de Uganda, y sólo el doctor Kasangaki logra arrancarle y descifrar algunas palabras de su dialecto. Mugisha se muere de inanición y de asfixia. Su mandíbula se le ha soldado al cráneo, a causa de algún antiguo traumatismo, y no puede alimentarse ni respirar. Pero es afortunado: entrará en el quirófano. Quizá el bisturí del cirujano lucense José Joaquín Mendonça Caridad pueda evitar que su existencia se trunque a los ocho años.
FERNANDO SALGADO Enviado especial