El dispositivo, ya patentado, consiste en un sistema que monitoriza el estado del órgano desde su extracción y su transporte hasta el momento del trasplante al paciente, y no produce lesión en los tejidos, según sus creadores.
Asimismo, «el sensor es especialmente adaptable a ensayos de campo con muchas muestras, porque pueden ser realizados con un equipo portátil y personal no especializado», ha añadido el catedrático de la UAB Antonio Pedro Villaverde.
La identificación del mecanismo de defensa aportado por la investigación del CESIC podría explicar también la aparición de resistencias a los tratamientos con inhibidores de mTOR, según los autores.