El arriado de la enseña de la Unión Europea en Pontevedra y en otros concellos gallegos por la crisis de los refugiados alimenta una nueva polémica sobre símbolos y gestos
Lo abandonaron hace cuatro años en la N-640, entre A Estrada y Cuntis. Desde entonces no se ha movido de allí, a la espera de que algún día regresen sus dueños. Es la historia de un perro leal que los vecinos han bautizado como Trosqui.