Ni el déficit público ni la deuda son los peores de la UE; pero el paro y una recesión más prolongada llevan a los analistas a comparar la situación con la de Grecia e Irlanda
Los números rojos de la administración escalan hasta el 11,4% del PIB y obligan al Ejecutivo a adoptar medidas de fuerza para cumplir el pacto europeo de estabilidad.