Los sindicatos franceses esperan superar el seguimiento del paro del 29 de enero, cuando salieron a la calle 2,5 millones de personas, según las centrales convocantes, y 1 millón, según la policía.
La crisis derivada de las hipotecas basura, el estallido de la burbuja inmobiliaria y la recesión en el Reino Unido y en Estados Unidos acaban con el milagro irlandés