Tomamos el pulso al golpe de buena suerte del parado que fue contratado tras contar su caso en La Voz. Mes y medio después, se ha integrado perfectamente en la plantilla y su patrón se muestra satisfecho. Aunque no todo se arregla con un empleo
Dice que le resulta muy desagradable abrir un piso y cambiarle la cerradura cuando hay una familia con niños en su interior. Una vez, hasta le dieron un empujón