Una investigación secreta, llevada a espaldas del Ministerio del Interior, lleva hasta el jefe de la Policía como autor del chivatazo que alertó a la red de extorsión de ETA
Tres semanas después, un juez le condenó a 18 meses de cárcel por robo en grado de tentativa en una vivienda habitada y ese mismo día quedó en libertad provisional.