Tras los últimos robos, el santuario de A Escravitude, en Padrón, y la parroquial de Urdilde acaban de instalar una y en la de Iria optaron por un modelo más moderno
Espacios como O Pindo, víctima de las llamas en el 2013, no se han recuperado, y aldeas cercadas durante la gran ola de fuegos del 2006 vuelven a estar en riesgo