Si algo no ha cambiado mucho entre la imagen juvenil de un Trump de 1988 (la primera vez que La Voz publicó una foto suya) y la del actual presidente de los EE.UU. es el poderoso «atrezzo» que lo rodea. Entonces era la fuerza bruta de Mike Tyson, su gran protegido, y ahora la de los púgiles de Silicon Valley que ganan sus propios combates a golpe de algoritmo y también sonríen a su lado.
Jesús Flores