RUBÉN VENTUREIRA
LA ENTREVISTA
Fernando Pérez, el vecino de la calle Francisco Mariño que detectó el incendio A quien madruga, Dios le ayuda. Bien lo sabe Fernando Pérez Marqués, el vecino que dio la voz de alarma. A las cinco y cuarto de la madrugada salió de casa. «Olía a quemado», recuerda. Nadie hace tostadas a esas horas. Él, jefe del obrador de pastelería de El Corte Inglés, es el más madrugador del edificio. Lo sigue la mujer de la limpieza, que llega a las siete. Habría sido demasiado tarde. Habría sido una catástrofe. Pero, afortunadamente, el despertador de Fernando funcionó. Y su cabeza. Llamó a la policía y a los bomberos. Levantó a timbrazos a los vecinos. Salvó vidas, pero huye del protagonismo: «Me ofendo si me llaman héroe. Me tocó a mí como podría haberle tocado a otro».