La irrupción de la extrema derecha flamenca como tercera fuerza política en Bélgica ha sacudido la vida política de un país incrédulo ante el ascenso de un partido racista y misógino
Algunos sufragios incluyen insultos e incluso la lista del BNG. Somos afirma al respecto: «Daríanos vergoña reclamar votos que nos chamasen lixo e insultasen o candidato»