Las Cortes españolas aprobaban una macroinstalación que prometía hasta treinta mil puestos de trabajo en la ría de Arousa y que uniría A Illa con Vilanova por la zona en la que años después se hizo el puente
La empresa traslada a los sindicatos que quiere ejecutarlo en dos o tres semanas y contrarrestar las bajas voluntarias con medio centenar de incorporaciones