Heredera de los entonces llamados JASP, Noemí Bellas era insultantemente joven cuando montó su empresa, que fue, además, su primera experiencia laboral. Tenía solo 24 años. Tras hacer la carrera de Económicas y cursar un máster, lo tuvo claro: lo suyo no era ni la banca ni las finanzas. En su cabeza se encendió la bombilla del emprendimiento
TIENE 31 AÑOS Y UN PASAPORTE INFINITO Ha visitado 53 países y trabajado en 7. Este ferrolano quiere vivir en Galicia, pero no lo consigue. La última propuesta era irrechazable: dar la vuelta al mundo por 2.500 euros al mes. Como para decir que no.