El bum de la ciberdelincuencia, una actividad delictiva cada vez más sofisticada, la desigualdad de acceso a las herramientas tecnológicas y la desconfianza de un sector de la ciudadanía a ceder datos personales son las principales barreras para aplicar un modelo más sostenible, que muchos demandan y que supondría un importante ahorro de tiempo y de costes
MARIO BERAMENDI