Tres días después de quedar eliminado de la Copa del Rey en Vigo ante el Alavés, el Celta necesita espantar los fantasmas que están convirtiendo a Balaídos en su peor enemigo.
El técnico cumple mañana cien partidos oficiales con el club vigués, y confía en alargar por varios años la que ha sido su trayectoria más larga en un equipo desde el Compostela