La sensación es que está tan centrado en sacar a España de la crisis que no solo tiene abandonado a su partido, sino también a las autonomías en las que gobierna
Mantener con vida el perfil de un usuario fallecido es posible gracias a webs que permiten programar la publicación de mensajes póstumos. Algunas realizan un seguimiento de los hábitos del internauta para, tras su muerte, publicar tuits en su nombre