Los zapatos fueron trasladados a un lugar seco en la segunda planta del recinto por un guarda de seguridad, según María Lourdes Fernando, la alcaldesa e íntima amiga de Imelda, de 80 años.
Se halla a 270 kilómetros de la isla de Catanduanes en la punta oriental del archipiélago y avanza en dirección noroeste a una velocidad sostenida de 19 kilómetros por hora.
En Filipinas, tres días después de la catástrofe, las autoridades reconocían estar desbordadas por la llegada de los sin hogar y lanzaron un llamamiento a la ayuda internacional.