Nada más llegar a Praga, Benedicto XVI se postró hoy ante la famosa imagen del Niño Jesús de Praga y denunció la violencia y explotación que padecen cientos de miles de niños en el mundo.
La intensa actividad de la organización extremista durante los últimos meses pone en duda la tesis defendida por algunos generales filipinos de que el grupo está descabezado y ya casi derrotado.
Tocada por la varita de la juerga, da igual que la crisis o la lluvia se cuelen en ella. Como manda la tradición, miles de bengalas despidieron la semana de A Guadalupe