Habitual veraneante en Malpica, dice estar enamorada de Galicia por el pan, los huevos y un largo etcétera. «La gente es amable, un poco cotilla, eso sí», avanza entre risas
Fisterra, destino de peregrinaciones desde el principio de los tiempos, es lugar de misterios y leyendas. Como las de las Pedras Santas, en el monte del cabo, un santuario pagano en el que descansó la Virgen.