El compostelano, tras 22 años como técnico, se retiró el viernes en un choque en el que acabó llorando, mientras tanto los jugadores de su equipo, el Peñíscola, como del rival, ElPozo Murcia, le hacían un pasillo, y todo el público del Palacio de los Deportes de Murcia le ovacionaba en un aplauso infinito
El pívot, a sus 38 años y tras cinco campañas en Ferrol, disputa este sábado contra el Barcelona su último partido en el club: «Mi cabeza y mi corazón me piden irme a mi casa»