La intención de Corea, que tomará el testigo del Reino Unido al frente del G-20, es entablar una mayor conexión entre los países desarrollados y las economías emergentes, según Moratinos.
El presidente del Gobierno asegura que se registró una «leve mejoría» del acceso al crédito por parte de las empresas respecto a la situación que se vivía hace dos meses.
Los ministros de economía apuestan por «adoptar medidas decisivas y exhaustivas para impulsar la demanda y el empleo», así como restablecer el crédito y recuperar los mercados financiero.