La mayoría de los que asisten a la manifestación viste prendas o lleva pañuelos de color blanco, que según los convocantes representa la «pureza de los objetivos» de la oposición.
Se acabaron los intérpretes que atraen la atención no por sus canciones, sino por sus parodias en el escenario, y causan más gracia por su descaro, que admiración por su talento musical.
«Un mundo en paz sólo es posible allí donde se respetan las normas del derecho internacional», ha asegurado Medvédev durante un breve discurso en la Plaza Roja.