Las carencias del servicio se arrastran ya desde la primavera del 2022 y cada día que pasa se le ven más las costuras al sector, presentando nuevos fallos y pocas soluciones
Marcial Prado, que a sus 83 años todavía colaboraba hasta hace poco con la asociación vecinal, dice que hizo por la parroquia «o que había que facer, nin máis nin menos»