Tras cuatro días sin ser publicado, el periódico mantuvo su compromiso con el rigor informativo y la legalidad, que al director le costaría el cargo a manos de los sublevados
El gobierno local envía al almacén del Kiosco Alfonso las pinturas de Fuciños Gayoso y Martín de Barbadillo, primeros regidores de la dictadura en los años 1936 y 1937