El amor de varios particulares a los animales ha llevado a que en la Costa da Morte se puedan ver especies propias de países lejanos Encontrarse con una besta en las inmediaciones de Toruiñán o con un pulpo merodeando la costa llama poderosamente la atención de los turistas extranjeros, como también chocará a muchos vecinos de aquí saber que por estos lares se puede encontrar uno con un loro amazónico, un emú australiano o una gallina de Guinea. Los tienen dos amantes de los animales que poseen sendas granjas en Carballo y Vimianzo. Son Manuel Pereira y Montse Vázquez, respectivamente. Ambos comenzaron como una afición y hoy sus terrenos son unos auténticos zoos de animales exóticos.
G. RIVERA