La vida de Sara Montiel tiene mucho de quijotesco, una mujer bestialmente bella que brilló en los ojos de Gary Cooper sin renunciar a la campechanía de llamarse Antonia. Los gallegos que la conocieron, entre ellos sus biógrafos, la retratan como una estrella muy cercana a la tierra
La estrella celebra el acuerdo de los ministros de Exteriores de las naciones más industrializadas para acabar con el uso de la violencia sexual en los conflictos armados